¿La familia no se pone de acuerdo sobre en que fecha nació exactamente el abuelo?
¿Quieres encontrar a familiares lejanos pero no sabes como?
¿A quién no le gusta sentirse parte de algo más grande?
También es un tributo a los que nos antecedieron, sin los cuales hoy no estaríamos aquí, nos sirve para reforzar los vínculos entre los miembros de la familia e incluso para retomarlos con aquellos que por la distancia u otros motivos se han ido perdiendo.
La familia es mucho más que las personas que vemos cada día. Pocas veces nos paramos a pensar que somos fruto del amor, primeramente de nuestros padres, está claro, pero también del de los suyos, y así sucesivamente.
Independientemente de lo numerosa que sea nuestra familia actual, tenemos padre, madre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos, etc.
A este ritmo, llegamos a tener más de ciento veinte antepasados en solo cinco generaciones por detrás de cada uno de nosotros, los cuales a pesar de que nos puedan resultar desconocidos, representan nuestra ascendencia directa y nos marcan genéticamente.
De todos ellos hemos heredado nuestra cultura, valores y tradiciones; en algunos casos, somos una mezcla de razas, o de personas con orígenes muy diversos, incluso geográficamente, lo que nos permite tener una visión más abierta y tolerante de fenómenos como la inmigración.
Para niños y jóvenes es muy didáctico poder seguir la historia local a través de su propia genealogía y representa una magnifica ocasión para tener momentos de encuentro intergeneracional e intercambiar impresiones con padres y abuelos.
Al compartir con nuestros hijos los detalles sobre las condiciones de vida que llevaron nuestros antepasados, les ayudamos también a valorar más todo lo que tenemos actualmente.
Los mayores de la familia pueden y estarán encantados de ayudar en la tarea de reconstruir el árbol genealógico familiar. A ellos les gusta ser escuchados al recordar tiempos pasados y se les puede animar a explicar todos los detalles posibles acerca de nombres, apellidos, fechas y lugares, a la vez que les servirá de ejercicio mental.
Es posible que tu interés se centre en una sola rama de tu árbol genealógico, por ejemplo, la de tu primer apellido, o incluso en un solo antepasado, del que quisieras saber más.
Te podemos ayudar a conocer más sobre tus raíces, los orígenes de tu familia, encontrar una partida de nacimiento o matrimonio, y si lo deseas, a ponerte en contacto con familiares en España que ni siquiera conoces.
Escríbenos, explícanos tu caso y te enviaremos un presupuesto personalizado sin compromiso.